miércoles, 4 de junio de 2008

El Sobre

Lo había encontrado en el bar hacia una semana que le había visto muy bien vestido y un semblante muy especial para nada se parecía a ese hombre lleno de vida y que provocaba cierta envidia…

Salí temprano ese día como todos los demás llegue a la esquina del kiosco donde compro mis cigarrillos y las pastillas nada especial a no ser por la extraña mirada de la mujer del kiosco — tome Osvaldo ahí tiene dijo con una voz algo seca, paso su mano huesuda a través de la ventana del habitáculo de golosinas y diarios…

Llegue a la oficina sin contratiempo lo habitual Margarita y la pelea con la niña en practica… no se porque, a lo mejor pensaba Margarita que perdería el puesto… para nada ella es una profesional muy eficiente seria algún problema familiar de seguro y la chica se llevaba toda esa carga de tonterías…

El correo certificado por estos días es raro… por decirlo menos, pero sobre el escritorio estaba un sobre de mediano porte con mi nombre. Debo decir, me sorprendió llame a Margarita y aproveche de beber una taza de café con ella — ¿y esto de que se trata?, no tiene ningún nombre el remitente, no lo se llego esta mañana el importe estaba pagado y solo tuve que firmar, eso fue todo lo que le dije a Margarita después ella y yo bebimos café, café negro el favorito mió, no se si, de Margarita, ni tampoco del viejo Ernesto, que trabajaba medio día con nosotros, la conversación y el café se acabo en las tazas y margarita volvió a su puesto…

Dude un momento, tome el sobre, trate de saber que contenía mirándolo a contra luz, aprovechando el sol que iluminaba toda la oficina, fue imposible saber su contenido, quien lo había enviado sabia perfectamente que posiblemente lo observaría de esa forma, tome corta cartas…

Los entupidos pensamientos, pasaban extraño en mi cabeza, mientras la hoja del corta cartas abría el sobre sin remitente… y mi pensamiento se iban disipando, en el interior habían varias fotos, las mire detenidamente pero no lograba recordarlas…

—Alo ¿eres tú? si como no aquí lo tengo así que tú las enviaste el hombre se notaba feliz mientras el reloj marcaba las dos de la tarde en punto — estaré allí en una media hora iremos a algún lugar hace bastante que no nos vemos dijo con un sesgo de entusiasmo…

Llegue a la puerta de la iglesia como habíamos acordado, por una extraña situación climática el sol iluminador en 10 minutos fue perdiendo su luminosidad y varias nubes grumosas taparon la soleada tarde la gente entraba y salía de la antigua iglesia en ese minuto una carroza fúnebre se introducía por la entrada de vehículos mire despreocupadamente antes que se perdiera de mi vista y vi a quien buscaba conducía la fúnebre carroza de inmediato fui al interior de la iglesia…

Llegue al sombrío pasillo de velatorios varias habitaciones pequeñas donde cabían el féretro y dos bancas a cada lado del ataúd para los parientes más cercanos, solamente dos estaban en esa condición…

Me introduje en el primero de ellos el féretro estaba allí me produjo una sensación extraña mientras las personas que allí se encontraban sufrían, sufrían enormemente los conductores de la carroza no estaban y por la situación que ocurría no me dieron ganas de preguntar en la otra habitación la situación no cambio el chófer de la carroza no estaba regrese a las afueras de la iglesia y no se que me sucedió así que decidí entrar en el interior había bastante gente, me senté en una de las bancas y…

Sabes me dijo mirándome a los ojos y con su semblante aun mas perturbando estaba allí, allí no imaginaba en realidad y bebió algo más de la copa estaba presenciando el funeral del hombre del sobre que me había llegado esa mañana…